John Banville: El mar

 






Me desperté en medio de la negrura del alba no como solía hacerlo en aquellos días, con la sensación de haberme despojado de otra capa de piel durante la noche, sino con la convicción de haber alcanzado, o al menos iniciado, algo… Fue como si de pronto hubiera salido de la oscuridad y entrado en una mancha de sol pálida y empapada de sal. La soporté sólo un minuto, menos de un minuto, esa feliz luminosidad, pero me dijo qué tenía que hacer.